En esta guía
- Lo que hace de verdad la testosterona en tu vida sexual
- El dato del “1% al año” y por qué importa menos de lo que crees
- Cómo es una testosterona baja de verdad
- La terapia con testosterona: beneficios, riesgos y el ensayo que todo el mundo cita
- Los hábitos que protegen de verdad tus hormonas
- Cuándo hacerte un análisis
Entra en cualquier gimnasio y en diez minutos lo oyes: tío, tienes la testo baja. ¿Cansado? Testo baja. ¿Sin ganas? Testo baja. ¿Algo de barriga? Testo baja. Y siempre hay alguien vendiendo unos polvos, un “potenciador” o, peor aún, un vial.
Me he pasado toda la vida adulta en trabajos en los que mi cuerpo es el producto, primero en el deporte y después delante de la cámara. Entreno, como con cuidado y presto atención a cómo me siento. Así que entiendo por qué los hombres están obsesionados con esta hormona. Pero mucho de lo que circula sobre la testosterona es marketing disfrazado de ciencia. Vamos a ver lo que dicen de verdad las fuentes serias.
Lo que hace de verdad la testosterona
La Clínica Mayo describe la testosterona como una hormona que se produce sobre todo en los testículos y que ayuda a mantener la densidad ósea, la distribución de la grasa, la fuerza y la masa muscular, el vello facial y corporal, la producción de glóbulos rojos, el deseo sexual y la producción de espermatozoides (Clínica Mayo: terapia con testosterona).
Fíjate en lo que dice: deseo sexual. Las ganas. La testosterona tiene un papel mucho más claro en querer sexo que en la mecánica de la erección, que depende sobre todo de los vasos sanguíneos, los nervios y tu estado mental. Por eso un hombre puede tener la testosterona perfectamente normal y aun así tener problemas de erección, y por eso “arreglarte la testo” no es la respuesta mágica a todo lo que pasa de cintura para abajo. La parte de la erección la trato en mi artículo sobre la disfunción eréctil en hombres jóvenes.
El dato del “1% al año”
Este es el número que más se retuerce. La Clínica Mayo dice que la testosterona suele alcanzar su máximo en la adolescencia y el inicio de la edad adulta y luego baja poco a poco, normalmente alrededor de un 1% al año a partir de los 30 o 40. El NHS dice casi exactamente lo mismo, y añade la parte que se callan los anuncios de suplementos: esa bajada constante “es poco probable que cause problemas por sí misma” (NHS: la “menopausia masculina”).
El NHS va más allá y llama al término “menopausia masculina” poco útil y engañoso, porque sugiere un desplome hormonal repentino en la mediana edad, y eso no es lo que les pasa a la mayoría de los hombres. Cuando un hombre de cuarenta y tantos se siente apagado, cansado y sin interés por el sexo, el NHS apunta primero al estrés, la depresión, la ansiedad, la presión del trabajo y de la pareja, la falta de sueño, la mala alimentación, el sedentarismo, el alcohol y el tabaco.
Tu testosterona baja un 1% al año a partir de los treinta y tantos. El NHS dice que eso, por sí solo, es poco probable que cause problemas. Los anuncios de suplementos se olvidan de contarlo.
Hay otro dato interesante. Un estudio de largo recorrido en Massachusetts observó que la testosterona media de los hombres estadounidenses parecía haber bajado con las décadas, incluso teniendo en cuenta la edad, quizá relacionado con factores como el aumento de la obesidad (Travison y col., 2007). Los investigadores no pudieron señalar la causa exacta. Lo que yo saco de ahí es que los hábitos importan, no que todo hombre necesite una receta.
Cómo es una testosterona baja de verdad
La Clínica Mayo agrupa los posibles signos en tres bloques:
- Sexuales: menos deseo, menos erecciones espontáneas (por ejemplo, durante el sueño) e infertilidad.
- Físicos: más grasa corporal, menos músculo y fuerza, menor densidad ósea, a veces pecho hinchado o sensible, pérdida de vello y poca energía.
- Emocionales: menos motivación o seguridad, bajo estado de ánimo, dificultad para concentrarse.
El problema es que todos esos síntomas tienen otras causas. La propia Clínica Mayo menciona efectos secundarios de medicamentos, apnea obstructiva del sueño, problemas de tiroides, diabetes y depresión. Por eso no puedes diagnosticarte testosterona baja con el test de una web de suplementos.
El mejor estudio que conozco sobre esto es el Estudio Europeo sobre el Envejecimiento Masculino, publicado en el New England Journal of Medicine. Analizó a más de 3.000 hombres de 40 a 79 años de toda Europa para ver qué síntomas iban realmente de la mano de una testosterona baja. Los tres que destacaron eran sexuales: pocas erecciones matutinas, poco deseo sexual y disfunción eréctil. Cuando combinaron al menos esos tres síntomas con testosterona baja en los análisis, solo cerca del 2% de los hombres cumplía la definición de hipogonadismo de inicio tardío (Wu y col., 2010).
Un dos por ciento. No “la mayoría de los hombres de más de 35”, como dan a entender los anuncios.
El NHS coincide en que el hipogonadismo de inicio tardío real es “poco frecuente” y más probable en hombres con obesidad o diabetes tipo 2.

La terapia con testosterona: lo que puede y lo que no puede hacer
En hombres con un déficit real y confirmado, la terapia de reemplazo con testosterona (TRT) puede ayudar. La Clínica Mayo dice que, en hombres con hipogonadismo, la testosterona en inyecciones, implantes, parches o geles puede mejorar los signos y síntomas. El NHS explica que, si un especialista confirma el déficit, te pueden ofrecer testosterona en inyección o en gel.
Pero en hombres sanos con la bajada normal de la edad, la Clínica Mayo es tajante: hay poca evidencia de que ayude con la vitalidad y la energía, las guías indican que puede mejorar algo la función sexual en algunos hombres, y “no es aconsejable tratar el envejecimiento normal con terapia de testosterona”.
Los riesgos que enumera la Clínica Mayo incluyen:
- Empeorar la apnea del sueño
- Acné y reacciones en la piel
- Crecimiento de la próstata y estímulo de un cáncer de próstata ya existente
- Aumento del pecho
- Menos producción de espermatozoides y testículos más pequeños
- Demasiados glóbulos rojos, lo que aumenta el riesgo de trombos
Lo del esperma merece un momento. La testosterona de fuera le dice a tu cuerpo que deje de fabricar la suya, y eso puede apagar la producción de espermatozoides. Si algún día quieres tener hijos, esta es una conversación que tienes que tener con un médico antes de que nadie te dé una jeringuilla.
La pregunta del corazón
Durante años, el gran miedo era el corazón. En 2023, el New England Journal of Medicine publicó el ensayo TRAVERSE, que asignó al azar a más de 5.000 hombres de 45 a 80 años con hipogonadismo y enfermedad cardíaca o alto riesgo de tenerla a gel de testosterona o placebo. La testosterona no fue peor que el placebo en eventos cardíacos graves, como infartos e ictus. Pero el grupo de testosterona sí tuvo más fibrilación auricular, lesión renal aguda y embolia pulmonar (Lincoff y col., 2023).
Así que el resumen honesto es: tranquilizador en una pregunta importante, no libre de riesgos, y solo aplicable a hombres con un diagnóstico real y bajo control médico.
El problema del vial del gimnasio
Lo voy a decir claro porque sé lo mucho que se mueve esto en gimnasios y rodajes. La testosterona y otros esteroides que se compran fuera del sistema sanitario son otra cosa: dosis desconocidas, pureza desconocida y nadie vigilando tu sangre, tu próstata ni tu fertilidad. Todos los riesgos de la lista de la Clínica Mayo siguen ahí, pero sin un médico pendiente, y cuando lo dejas, tu propia producción puede tardar mucho en recuperarse. No voy a fingir que estoy por encima de querer verme bien. Te digo que no merece la pena.
Hábitos que protegen de verdad tus hormonas
Ninguno te va a convertir en otro hombre de la noche a la mañana, pero tienen respaldo científico y no tienen efectos secundarios:
- Dormir. En un estudio con jóvenes sanos, una semana durmiendo cinco horas por noche bajó la testosterona diurna aproximadamente entre un 10 y un 15% (Leproult y Van Cauter, 2011). Es un efecto mayor que el que la mayoría de los “potenciadores” del mercado pueden demostrar.
- La grasa corporal. El NHS relaciona el hipogonadismo de inicio tardío con la obesidad y la diabetes tipo 2, y la Clínica Mayo propone perder peso y ganar músculo con ejercicio de fuerza como formas naturales de apoyar la testosterona.
- Levanta peso. El entrenamiento de fuerza es el ejercicio que menciona expresamente la Clínica Mayo. No necesitas parecer culturista.
- El alcohol. El NHS incluye beber demasiado entre las causas de los síntomas de la “menopausia masculina”. Yo lo dejo para ocasiones.
- El estrés. El estrés prolongado, la depresión y la ansiedad aparecen en todas las listas de causas de falta de deseo. A veces arreglar tu vida hace más que arreglar tus hormonas.
Y, por favor, desconfía de los potenciadores de testosterona. La mayoría de los productos de herbolario que se venden para esto tienen poca o ninguna evidencia de que suban la testosterona en hombres sanos, y los suplementos no se analizan como los medicamentos.
Cuándo hacerte un análisis
Ve a tu médico de cabecera si tienes varios de los síntomas anteriores durante más de unas semanas, sobre todo el trío sexual del estudio europeo: pocas erecciones matutinas, poco deseo y problemas de erección. El NHS dice que el médico te preguntará por tu trabajo y tu vida personal, puede pedirte un análisis y, si los resultados apuntan a un déficit, derivarte al endocrino. La Clínica Mayo explica que normalmente medirán la testosterona al menos dos veces antes de recomendar un tratamiento, porque los niveles varían a lo largo del día y suelen ser más altos por la mañana.
No te autodiagnostiques. No te automediques. Y no dejes que nadie te venda una hormona porque estabas cansado después de una mala semana.
Esto no es consejo médico. Soy un actor que se toma en serio su salud, y estas son las fuentes en las que me apoyo.
Si quieres saber más de mí, mi web oficial es maximogarciaworld.com, y la parte +18 de mi trabajo está en fuckingpornstars.net. Lecturas relacionadas: cómo durar más en la cama, la dieta que cuida la salud eréctil y, para la parte humana de una industria construida sobre cuerpos, la historia de Nina Hartley, de enfermera a educadora sexual en La Casa de Maximo.
Fuentes
- Clínica Mayo. Testosterone therapy: potential benefits and risks as you age.
- NHS. The ‘male menopause’.
- Wu FC y col. Identification of late-onset hypogonadism in middle-aged and elderly men. N Engl J Med, 2010.
- Travison TG y col. A population-level decline in serum testosterone levels in American men. J Clin Endocrinol Metab, 2007.
- Lincoff AM y col. Cardiovascular safety of testosterone-replacement therapy. N Engl J Med, 2023.
- Leproult R, Van Cauter E. Effect of 1 week of sleep restriction on testosterone levels in young healthy men. JAMA, 2011.
- NHS. Loss of libido (low sex drive).



